La concienciación en cáncer de piel es cosa de todos

Es vital la presencia de pacientes y familiares en la planificación y desarrollo de cualquier tratamiento oncológico

Laura Chivato Isabel

Con la llegada del verano son diversas las campañas que se ponen en marcha para concienciar sobre los efectos negativos que puede tener tomar el sol sin ningún tipo de precaución. Sin embargo, cuando se habla sobre la concienciación en cáncer de piel, no hay que olvidarse tampoco del ejercicio que deben hacer los pacientes para estar informados sobre su propia enfermedad, tal y como recuerda Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC).

“Las principales necesidades de los pacientes con cáncer de piel están relacionadas con la información y la concienciación sobre las posibilidades de prevenir su aparición nuevamente. Muchos de ellos no llegan a ser conscientes de que han atravesado un proceso oncológico y no se cuidan correctamente, ya que, en la mayoría de ocasiones, solo se realiza una cirugía, sin radio ni quimio, y no siguen los consejos sobre los cuidados y las revisiones que se deberían llevar a cabo”, apunta Barragán.

Esto para los pacientes es clave, aunque lo más visible tal vez sean las campañas que se realizan en los medios de comunicación o desde las propias instituciones públicas hacia la población general. En este sentido, para la presidenta de GEPAC todavía queda mucho camino para concienciar sobre los efectos negativos que puede tener no protegerse la piel frente a las radiaciones solares, “y no solo en la playa, sino en el día a día”.

Todavía queda mucho camino para concienciar sobre los efectos negativos que puede tener no protegerse la piel frente a las radiaciones solares, “y no solo en la playa, sino en el día a día”.

Con ella coincide el doctor Santiago Vidal, miembro del Grupo de Fotobiología de la AEDV: la verdad es que la población está cada vez más concienciada con la protección solar. A pesar de ello, las medidas de protección se enredan con las pretensiones de conseguir un bronceado para estar a la moda”.

Así, como medidas de prevención es importante una adecuada fotoprotección y vigilancia periódica de la piel.

“La fotoprotección -explica el doctor Vidal- depende de tres factores principales: el tipo de piel, o fototipo y la irradiación solar del lugar dónde se viva y de las actividades al aire libre que se realicen. Básicamente, cuanto más clara se tenga la piel, cuanto más fuerte sea el sol, y más horas se pase en el exterior, mayor nivel de fotoprotección hay que implementar. En cuanto a la vigilancia periódica, también es muy sencillo de indicar: desde la edad infantil, el dermatólogo puede valorar según la exploración clínica, el tipo de piel, los antecedentes familiares, el riesgo relativo para cada persona”.

Además de estas, esta situación también podría mejorar ofreciendo charlas informativas en centros de salud o colegios, según Barragán, en las que se desmonten mitos o creencias erróneas y se ofrezca educación desde las edades más tempranas, pues es fundamental que los más pequeños aprendan sobre la importancia de la protección solar.

Trabajo coordinado

Para que la concienciación llegue a ser real también es importante que todos los agentes implicados trabajen conjuntamente, un punto en el que coinciden tanto el doctor Vidal como Barragán.

“El primer reto debe ser trabajar en equipo profesionales sanitarios, asociaciones de pacientes y organismos públicos para fomentar campañas de concienciación y de prevención sobre la importancia de la protección solar y los cuidados de la piel, llegando con ellas a todos los grupos de población”, señala la presidenta de GEPAC.

Para el doctor Vidal, además de esta coordinación, es clave también el papel de Atención Primaria en la identificación y remisión preferente de las lesiones sospechosas y el contar con buenos equipos de Dermatología Quirúrgica en la mayoría de los hospitales, tanto de la sanidad pública como de la sanidad privada: “Estos equipos deben incluir Anatomopatólogos de referencia, para que los informes puedan llegar lo más pronto posible, y haya una comunicación fluida para resolver los casos más complicados. Además, la colaboración con especialidades “hermanas” como Cirugía Plástica, C. Maxilofacial, Otorrino, Ginecología y Urología debe ser muy estrecha también. En algunos casos, Cirugía General, Oncología Médica y Radioterapia, deberán intervenir cuando se requiera su apoyo”.

En qué punto se encuentra la investigación

La falta de apoyo a los investigadores en España es un pensamiento compartido entre diversos expertos, debido sobre todo a la falta de financiación. Sin embargo, si se refiere al cáncer de piel, parece que la situación en relación a la investigación es buena, sobre todo por el esfuerzo añadido que realizan los profesionales para que así sea.

“España no es un país que destaque especialmente por el apoyo a los investigadores (no solo por parte de los sucesivos gobiernos, sino que la población en general no les da mucha importancia) -lamenta el doctor Vidal-. A pesar de ello, y a base de tesón y esfuerzo por parte de los profesionales, el nivel de atención que se presta a los pacientes y el nivel de los investigadores es muy alto. Tanto en el campo de la fotoprotección, como en el diagnóstico y en los tratamientos hay grupos que están en primera línea mundial”.

«A pesar de ello, y a base de tesón y esfuerzo por parte de los profesionales, el nivel de atención que se presta a los pacientes y el nivel de los investigadores es muy alto»

Aquí es fundamental el papel que juegan los pacientes y los familiares, tal y como recuerda la presidenta de GEPAC, pues es vital su presencia en la planificación y desarrollo de cualquier tratamiento oncológico, para que puedan aportar, desde su experiencia, opiniones, necesidades y preocupaciones. “Además -subraya Barragán-, para impulsar el desarrollo de los ensayos clínicos, es importante que exista un conocimiento real de estos y lo que pueden suponer”.