Rafael Bengoa: “La fragmentación del SNS sigue sirviendo en un modelo de agudos, pero es incompatible con una buena gestión de la enfermedad crónica”

Incrementa el gasto en un 77,6 por ciento

Laura Chivato Isabel

Es extraño que alguien no haya escuchado decir a los políticos que el Sistema Nacional de Salud (SNS) de España es uno de los mejores del mundo. Es más, la propia María Luisa Carcedo, ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, lo subrayaba durante su intervención en el III Congreso POP organizado por la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) Este ‘cable’ fue recogido por Rafael Bengoa, director de SI-Health y ex consejero de Sanidad del País Vasco, quien considera, y así lo expresaba en una ponencia dedicada al SNS en tiempos modernos, que “la fragmentación del SNS sigue sirviendo en un modelo de agudos, pero es incompatible con una buena gestión de la enfermedad crónica”.

“Esto es la realidad. Se puede decir que tenemos el mejor sistema de salud o uno de los mejores del mundo porque los demás también cuentan con esta fragmentación, pero obviamente no tenemos uno de los mejores sistemas del mundo para crónicos”, señalaba Bengoa.

«Se puede decir que tenemos el mejor sistema de salud o uno de los mejores del mundo porque los demás también cuentan con esta fragmentación»

Es más, según este experto, ni siquiera se puede hablar de que haya un ‘sistema’, pues él entiende que lo que actualmente existe en nuestro país son “estructuras separadas” que llevan a cabo diferentes acciones de una manera muy correcta, pero no adaptada a los pacientes crónicos: “Estas estructuras se rompen con la cronicidad en cuanto el paciente expresa su necesidad de continuidad de cuidados”.

La necesaria transformación

No obstante, en España se está avanzando y se prevé que con los años se vaya integrando la asistencia sanitaria, un avance que Bengoa también mencionaba durante su ponencia.

En este sentido, para el ex consejero vasco de salud, es necesaria una transformación “muy profunda”, que conlleve una transición de un modelo fragmentado a la creación de sistemas integrados de salud a nivel local. “Es necesario un sistema local en los barrios o en áreas más pequeñas, y es algo en lo que se está trabajando. El dato optimista es que estamos empezando a saber cómo, pero en España hay que hacer cambios importantes para lograrlo”, destacaba.

Esto es importante teniendo en cuenta que diversos estudios estiman que la fragmentación del sistema sanitario incrementa el gasto en un 77,6 por ciento, por lo que, si se llevara a cabo esta transformación, habría margen para ahorrar ese porcentaje de recursos.

«Diversos estudios estiman que la fragmentación del sistema sanitario incrementa el gasto en un 77,6 por ciento»

Cómo hacerlo

Para ello, existen varios modelos. Por un lado, en la región de Canterbury (Nueva Zelanda) llaman a su modelo ‘Un sistema, un presupuesto’, y este consiste en que, a través de una ley, se invierta de manera sostenida y se capacite a los profesionales y directivos para permitir que innoven en su área local; además de desarrollar nuevos modelos de cuidados integrados.

“En España preocupa que Asuntos Sociales ‘absorba’ a Sanidad y, sin embargo, esto no ha ocurrido en absoluto en Nueva Zelanda. En este modelo, ambos se ponen en marcha para trabajar juntos”, detallaba Bengoa.

Otro ejemplo es Francia con ‘France Act July’, una ley de salud adoptada por el parlamento francés el 16 de julio de 2019. Por esta ley se establece un mejor sistema regional de salud en el que se da más peso a Atención Primaria, al hogar, a la prevención y a la integración de servicios sociales y sanitarios, a la vez que se reduce la presencia del paciente en el hospital.

En Holanda, por su parte, cuentan con el Modelo Buurtzog, un sistema de seguros que pone de acuerdo a un grupo de enfermeros como micro organización y tienen la obligación de cuidar entre 40 y 60 personas cada uno. Estos servicios que prestan son sociosanitarios y hay ya 900 equipos en el país. Además, tienen la obligación de estar en contacto el 61 por ciento del tiempo y se toman todas las decisiones por ese grupo, no hay una jerarquía central que esté decidiendo qué hay que hacer. El modelo, según Bengoa, está dando muy buenos resultados en todos los sentidos, tanto sociales como económicos, y ya se está extrapolando en varios lugares, como por ejemplo Londres y Suecia.

“Lo más difícil en España es la implementación, no el qué hay que hacer. Sabemos que es muy difícil políticamente, y en otros sentidos, pasar fondos desde los hospitales hacia la comunidad para atender mejor a los crónicos, que quieren estar en casa y en su entorno. Es difícil hacer esa transferencia y, por lo tanto, es difícil hacer la integración sanitaria y social, por eso aquí está ocurriendo demasiado despacio”, lamentaba.

«Sabemos que es muy difícil políticamente, y en otros sentidos, pasar fondos desde los hospitales hacia la comunidad»

A pesar de ello, incrementar el trabajo en equipo un 5 por ciento evitaría 40 muertes, según este experto.

“Por ello -recalcaba el director de SI-Health-, esto es necesario de liderazgo, pero diferente al de España, pues aquí contamos con un modelo ‘topdown’, en el que todas las ideas de los pacientes o los equipos locales no se dejan expresar, aunque la gente que está en el terreno esté llene de ideas”.

“Hay que permitir más innovación local y orquestar desde arriba -añadía-, pero buscando identificar el compromiso en lugar del cumplimiento”.