Adherencia al tratamiento en nutrición: la clave del éxito

La opinión de Mariana Álvarez, responsable de la Unidad de Nutrición del Instituto Palacios.

La Organización Mundial de la Salud define la adherencia al tratamiento como el cumplimiento de este. En el caso de una pauta médica, normalmente se trata de tomar un medicamento en la dosis y el tiempo pautados. Y aunque nos cueste creerlo, algo tan obvio y que parece tan fácil de cumplir, no siempre se hace. De hecho, supone uno de los grandes problemas de salud pública.

Aunque en nutrición también tratemos patologías, no utilizamos medicamentos, pero no nos libramos de este problema. Podríamos, incluso, decir que la falta de adherencia es una de las principales causas del fracaso de los tratamientos dietéticos.

«La falta de adherencia es una de las principales causas del fracaso de los tratamientos dietéticos»

Para entender esto, debemos saber cuál es el perfil más habitual en la consulta. Pacientes con un historial de dietas que, en muchos casos, abarca prácticamente toda su vida. Personas que han probado todo tipo de estrategias para perder peso. Además, en muchos casos, no solo no lo han conseguido, sino que éste ha ido subiendo fracaso, tras fracaso.

Otro factor importante, es que, en el caso de la consulta dietética, el tratamiento no es fácil. Hablamos de cambiar hábitos de vida. En muchos casos, hábitos cuyo origen desconocemos y que están profundamente arraigados en nuestra rutina. Un cambio que se hace cuesta arriba si tenemos en cuenta que el entorno es desfavorable. Hablamos de la enorme oferta de alimentos insanos y el ritmo de vida que llevamos.

Por lo tanto, solemos encontrarnos en consulta pacientes tremendamente desmotivados, que buscan soluciones rápidas alimentadas por las falsas expectativas de la multitud de dietas milagro que día a día florecen en el mercado.

Una de nuestras principales luchas es que los pacientes entiendan que el objetivo del tratamiento no debería ser perder peso, sino ganar salud. Son muchos los factores que afectan a la pérdida de peso y no todos están en nuestra mano. Lo que sí está a nuestro alcance es adoptar un estilo de vida saludable. Este debe ser nuestro objetivo.

«Una de nuestras principales luchas es que los pacientes entiendan que el objetivo del tratamiento no debería ser perder peso, sino ganar salud»

Para ello es muy importante la entrevista inicial. Es donde empieza todo, sin ella, no podemos trabajar ya que es la que nos va a permitir conocer a la persona que tenemos delante. La escucha se convierte en una herramienta esencial. Es lo que va a determinar gran parte de nuestro plan.

Si bien en la adherencia intervienen otros muchos factores, este, es uno de los más importantes. De ello dependerá que esa persona, se sienta cómoda para responder nuestras preguntas, expresar sus ideas, preocupaciones, creencias y sobre todo que confíe en nosotros como profesionales.

La nutrición personalizada es esto, conseguir adaptar las pautas a lo que el paciente necesita. Ayudarle a resolver situaciones complicadas que se irán presentando en el camino, informar y explicar todo lo que pautamos, porqué lo hacemos. Todo ello en un lenguaje claro y sencillo.

De esa manera le daremos autonomía para gestionar cuestiones referentes a su alimentación. La autonomía y la confianza también son claves. El hecho de que el paciente sea capaz de decidir, evolucionar y mejorar incide directamente en la motivación que es lo que nos va a llevar a conseguir resultados.

En alimentación, no hay fórmulas mágicas. Debemos transmitir a nuestros pacientes que el éxito está en asumir la responsabilidad del cambio de hábitos, y confiar en sí mismos para mejorar su salud.

«Debemos transmitir a nuestros pacientes que el éxito está en asumir la responsabilidad del cambio de hábitos, y confiar en sí mismos para mejorar su salud»

No es fácil pero, desde luego, es de lo más satisfactorio en nuestra profesión. Ayudarles a conseguir aquello que llevan persiguiendo durante años y además de una forma amena y placentera.

La nutrición personalizada tiene mucho camino por recorrer, estamos en el principio. Pero si algo tenemos claro, es que, la clave de nuestro éxito es que el paciente cumpla con las pautas, que se dé tiempo, que se permita errores, y que aprenda.

La falta de adherencia es un problema común al que nos enfrentamos muchos profesionales de la salud, pero en nutrición, si conseguimos vencerla, tenemos gran parte del trabajo hecho y por tanto, del objetivo conseguido.

Mariana Álvarez

Dietista nutricionista

Nº col MAD00341