El importante papel de la Enfermera Familiar y Comunitaria en el cuidado de las personas con enfermedades crónicas en España

La opinión de Francisco Javier Carrasco Rodríguez, presidente de la Federación de Asociaciones de Enfermería Comunitaria y Atención Primaria (FAECAP)

El progresivo envejecimiento de la población española tiene como consecuencia el incremento de la prevalencia de las enfermedades crónicas y la discapacidad, lo que nos llevará a la pérdida de autonomía de las personas y a una creciente demanda de atención sanitaria y social, que pondrán en riesgo la sostenibilidad de nuestros sistemas sanitarios.

En la Atención Primaria (AP) es la Enfermera Familiar y Comunitaria (EFyC) quien lidera el seguimiento de las personas con enfermedades crónicas al ser el profesional con competencias para coordinar la atención sanitaria en el centro de salud y en el domicilio.  La EFyC desde la perspectiva holística del cuidado, entiende el cuidado de las personas con enfermedades crónicas con un abordaje  global que incluye: el conocimiento de la enfermedad, el autoconocimiento de la persona y como ha de adaptarse a vivir con la enfermedad, empoderar a la persona, integrar a sus familiares en su proceso de enfermedad, conocer cuales son los recursos propios que tiene y cuales son los activos en salud que su comunidad le ofrece.

«La EFyC desde la perspectiva holística del cuidado, entiende el cuidado de las personas con enfermedades crónicas con un abordaje  global»

Para este desempeño se precisan algunos cambios como:

  1. Definir los cupos de población adscrita a cada enfermera, teniendo en cuenta, no sólo el número de usuarios, sino también las variables que inciden en las cargas de trabajo: dispersión geográfica, tasa de envejecimiento, tasa de población infantil, tasa de empobrecimiento, presencia de diversidad étnica u otros factores socioeconómicos que inciden en la generación de demanda asistencial.
  2. El liderazgo enfermero en la gestión del proceso de atención facilita un seguimiento adaptado a las necesidades del paciente y su núcleo familiar. Por ello debe reconocerse la competencia para la solicitud de pruebas, gestión de citas y derivación a servicios sanitarios.
  3. La gestión de la adherencia al tratamiento ha de ser una de las prioridades, esta adherencia se trabaja en los tratamientos farmacológicos y los no farmacológicos. Para poder desarrollar los primeros se ha modificar la actual Ley del medicamento o desarrollar en todas las comunidades el actual RD 1302/2018 denominado como “decreto de prescripción enfermera”. Y para los segundos, la adherencia al cambio de hábitos precisa realizar un plan de cuidados individualizado que requiere mucho más tiempo por parte de la EFyC, por ello desde AP se deben generar agendas flexibles que nos permitan poder trabajar de forma individualizada la motivación y el cambio.
  4. Como todos conocemos las enfermedades crónicas evolucionan con periodos de agudización en un proceso lento hacia una situación avanzada de la enfermedad con necesidades sanitarias y sociales que van en aumento. Necesitamos para conseguir una atención eficiente el desarrollo de la Gestión de Casos con Enfermeras de Práctica Avanzada con autonomía y capacidad real de gestión.
  5. El trabajo en equipo interprofesional debe garantizar un cuidado integral de nuestra población, Enfermeras, Médicos de familia, Trabajadores sociales, y otros profesionales, según las necesidades de las personas, deben contribuir en el plan individualizado y compartido de atención de las personas con enfermedades crónicas para garantizar la calidad y continuidad de la atención.